Una tradicional Fabada asturiana

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La fabada también es llamada fabada asturiana haciendo honor a la parte de España de donde forma parte de su gastronomía tradicional, Asturias.

Un plato de larga tradición. Ya en el siglo XVI se consumían fabes, aunque la primera referencia escrita a la fabada no aparece hasta el año 1884 en el Diario El Comercio de Gijón.

Les dejamos una receta de Fabada Asturiana compuesta de fabes o alubias y lo que se denomina Compango, los ingredientes que acompañan a las alubias, chorizo, tocino, morcilla, huesos, costillas etc. Éstos son ingredientes que varían de unas zonas a otras.

Receta de Fabada Asturiana

Ingredientes (para 4 personas)

– 400 gr. de fabes
– 200 gr. de chorizo
– 200 gr. de morcilla
– 200 gr. de lacón
– 100 gr. de tocino o panceta
– Sal
– 6 hebras de azafrán

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chorizo

Dificultad: media

Elaboración

– La preparación de la Fabada necesita su tiempo, un tiempo que comienza la noche anterior a la elaboración del plato, poniendo las fabes en remojo con agua fria y el tocino y el lacón también pero en agua templada.

– Al día siguiente, en una cazuela, preferiblemente que sea ancha, se introducen las fabes junto con los ingredientes del compango, chorizo, morcilla, tocino y lacón y se pone a hervir a fuego lento, cubriéndolo de agua un par de dedos por encima.

– Añadimos también las hebras de azafrán.

– Cuando estén cociendo debemos estar atentos para retirar con cuidado la espuma que irá soltando.

– Lo normal es que cuando haya pasado una hora cociendo (siempre a fuego lento) la fabada nos pida más agua. Para ello añadimos un vaso de agua fría y siempre que veamos que necesita agua repetiremos la misma operación con el agua fría. Así se dice que «espantamos» las fabes, o lo que es lo mismo, frenamos el hervor con el frío del agua.

– Continuamos con la cocción hasta que las fabes estén hechas.

– Probamos de sal y si es necesario rectificamos.

El tiempo que se emplea en hervir la comida es muy variable, dependiendo del tipo de alubias utilizadas, del tiempo que se pusieron en remojo la noche anterior, de la calidad de agua empleada etc. Pero lo normal es que con dos horas y media o tres las fabes ya estén hechas.

Para servir el plato lo más habitual es presentar las fabes con su caldo en una cazuela o sopera y aparte, en una fuente, el compango, aunque también puede servirse todo junto.

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